CLARÍN | “Había una vez una persona dormida…”

CLARÍN | “Había una vez una persona dormida…”

4 septiembre, 2019 RCP desde mi cole

La iniciativa comenzó en Asturias. A través de un convenio de cooperación con la Asociación de Anestesia Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, comenzará a ofrecerse en el país.

La iniciativa comenzó en Asturias. A través de un convenio de cooperación con la Asociación de Anestesia Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, comenzará a ofrecerse en el país.

Un día de 2012, Marta atendió un llamado en el centro coordinador de emergencias del Servicio de Asistencia Médica Urgente (SAMU) de Asturias, en España.

—Mi abuelita se ha desmayado y mis papás que son médicos me dijeron que si esto pasaba tenía que llamar al número de urgencias, contestar todo lo que me preguntaran y hacer todo lo que me mandaran —se presentó, con tono firme, una nena de 8 años. “Por todas las preguntas que le hice y que la niña respondió -cosa que no ocurre con los alertantes adultos porque gritan, chillan, cuelgan- entendí que la mujer había tenido un ataque cerebrovascular”, recuerda la médica.

—¿Estás sola? —indagó.

—Con mi hermanito de 6 años.

—¿Podrás poner a tu abuelita de lado? —le consultó la médica, que a través del teléfono escuchaba una especie de ronquido que indicaba que la abuela estaba acostada boca arriba.

—¡Nacho, ayudame a poner a la abuelita de lado! —ordenó la nena a su hermano menor. Marta le fue dando instrucciones hasta que llegó la ambulancia. El personal que concurrió al lugar comprobó que la mujer había sido asistida en forma correcta por sus nietos.

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“En la ambulancia he ido a domicilios donde hay niños que pasan horas con el abuelo muerto o desmayado porque no saben reaccionar”, afirma Marta Nonide Robles, la médica española que en 2014 ideó RCP desde mi cole”, un programa de enseñanza de primeros auxilios y RCP con canciones y dinámicas pedagógicas para niños de jardín y de los primeros años de primaria. A través de un acuerdo de cooperación, la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) presentó la versión local.

El “corazón” del proyecto es la “Canción de la reanimación”, que contiene sencillas y pegadizas pautas para nenes chiquitos sobre cómo actuar ante una urgencia. La letra fue escrita por Raquel Palacio Villazón, una enfermera española con quien Marta trabajó dos años en el dictado de un taller de RCP para chicos de 8 a 16 años. Cuando los hijos de la médica tenían 3 y 4, decidió empezar a implementarlo desde jardín de infantes, motivada también por la asistencia telefónica exitosa a los dos hermanitos que llamaron al número de urgencias para pedir ayuda para su abuela.

“Yo ofrezco el método, el material y explico lo que haga falta en forma gratuita porque la gente tiene que ver lo sencillo y necesario que es. Empecé a grabar videos con niños chiquitos y se hicieron virales, la gente flipó: salió de Asturias, de España y llegó al mundo entero. Acabo de estar en un cole en el que me cantaron la canción de la reanimación en argentino. Es muy emocionante”, dice a Clarín. “Si un niño guiado puede poner de lado a un adulto y puede darse cuenta de que está mal, estás cubriendo las hipoglucemias (bajadas de glucosa en sangre), los ACV, desmayos comunes y hasta paros cardíacos, donde el chico no va a salvar la vida, pero puede activar la cadena de alerta y en 15 minutos llega la ayuda a la casa”, sostiene tras salir de conocer a las nenas y nenes de sala de 5 del New Model International School del barrio de Palermo, donde AAARBA llevó adelante el primer taller de RCP en mi cole en el marco del acuerdo de cooperación.

La anestesióloga pediátrica Nanci Biondini junto a los chicos de sala de 5 de un colegio de Palermo.

Fue a través de las redes sociales que los videos de los chiquitos asturianos arrodillados en el suelo asistiendo a peluches y a compañeritos que simulaban un desmayo llegaron a Nanci Biondini, médica anestesióloga del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, impulsora a nivel local del programa. “Me pareció extremadamente novedoso, a través del juego los chicos pueden abordar esto sin sentir miedo.”

Ante la pregunta de cómo puede estar una persona que cae al piso y no reacciona, las médicas señalan que los chicos suelen responder: dormida, desmayada o ¡muerta! “Lo que les explicamos es que antes de morirse una persona puede desmayarse. Eso es lo importante que tienen que saber. Ellos lo toman con naturalidad. El problema lo tenemos los grandes. A los pibes les ponemos dibujitos desde los 2 años donde ven que hay muertes y no pasa nada. Después tenemos el prejuicio de hablar de algo que es más real”, afirma Biondini.

En el intercambio con niños y niñas, Marta fue calibrando el método. Fueron ellos los que le dijeron que a alguien en el suelo “hay que ponerle el brazo como una bufanda”, o que para ayudar a alguien que sufre una obstrucción hay que darle golpecitos “donde las mamás se ajustan el sostenedor (corpiño)” y que a las personas desmayadas hay que colocarlas de costado porque “por el culo no respiran ni vomitan”.

En Argentina, desde 2015 rige la Ley Nacional N° 26.835 de promoción y capacitación en las técnicas de reanimación cardiopulmonar en las escuelas, en la cual se enmarca el programa para capacitar a estudiantes y docentes de nivel secundario y superior. Este año se espera llegar a 180 mil estudiantes de 2400 establecimientos educativos.

El objetivo en los más chiquitos es que empiecen a conocer las técnicas de RCP.

RCP desde mi cole está pensado para jardín y los primeros años de primaria, un grupo que actualmente no está cubierto por nadie, dice la anestesióloga pediátrica que integra la comisión directiva de AAARBA.

“El objetivo principal en sala de 5 es que entiendan que esto existe. Pueden hacer una cosa simple que es la exploración inicial si encuentran a alguien inconsciente: es el ‘miro, escucho, siento’: miro si se mueve, si respira, escucho si hace ruido y siento si tira aliento. Y llamar al 107. Los pibes lo hacen perfectamente. Para hacer la compresión sobre el pecho no les alcanza la fuerza. Pero aunque sea poco eficiente es mejor que nada. El objetivo cambia de acuerdo a la edad; en 7mo grado se espera que sean capaces de hacer la maniobra en forma eficaz. Y eso se logra siguiendo un programa de entrenamiento a lo largo de la vida escolar”.

En estos casi 5 años de trabajo con los más chiquitos, en las estadísticas que lleva Marta ya figuran experiencias de niños que llamaron al número de emergencias, que pusieron de costado a alguna persona inconsciente para evitar una asfixia con su propia lengua, que desobstruyeron una vía aérea con golpes en la espalda, que avisaron cuando su hermano sufría una convulsión y que hasta han intentado un RCP con sus manos o les han explicado a adultos cómo hacerlo.

“A los niños se les enseña que no tengan miedo, que con sólo obedecer estarán haciendo las cosas bien. Y al final, si sale mal (eso a los de 5 años no se les cuenta, pero a los más grandes sí), tú serás el héroe que lo ha hecho todo bien”, dice la asturiana.

“Funciona de verdad”, remarca. “Los niños son máquinas de obedecer. Estás mecanizando desde los 5, 6, 7 años y cuando llegan a los 15 las manos van solas. Cuando trabajo en el teléfono y detecto una parada cardíaca, una convulsión o un atragamiento y tengo que explicar maniobras, cuando hablas con adultos que nunca vieron esto, el bloqueo es tremendo (¡no puedo! ¡no me atrevo!) y el paciente puede morir. Esto hay que modificarlo desde el cole y en 10 años tienes cambiado el 90% de la población y estás triplicando las posibilidades de cualquiera”, concluye.

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admin: Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires